Este espacio es una recolección de lecturas. No tiene perspectiva de crítica sino es un pasatiempo personal.































10 de diciembre de 2014

"Piel Inconforme" de Mariamalia Sotela


Cómo descifrar una piel inconforme?

Empezamos con un título sugerente, desde ya nos confiesa algo de su piel, de su tacto y es que es inconforme, como si fuera una posición casi ideológica, donde se designa NO dispuesta a ajustarse a los modelos establecidos. Yo diría que no solo su piel es inconforme, su ser es muy ligado a su propuesta poética.  Siento que no hay separación simbólica de lo que dice y de lo que realmente ella es. Por eso su poesía es distinta a muchas, es confesional, no es un juego de palabras ni una elaboración de estructuras lingüísticas sino conexiones sensitivas, a la vez, muy bien pensadas con un armonioso lenguaje poético.

Al leerlo, seguimos con la inconformidad. Porque nos aborda a la vida, nos desarraiga el ser, y nos lleva a oleajes como urgidos de abrazos y olvidos.
No voy a hablarles de cómo ella vuelve a entrar en la historia literaria costarricense, pues ya había escrito otros libros, pero ese lapso donde sigue su “yo creativo” de otra manera, sea con la pintura, el periodismo, la actuación,  siempre le abrieron una perspectiva de vida muy suya, su voz crece con una anchura gigantesca y aparece así, con este libro yuna propuesta de plena madurez. 

Creo también, que su distancia por un tiempo de publicar, sin relacionarse con grupos literarios, le permitió avanzar bajo su propio camino. Y esto, sin duda, refleja una poesía muy auténtica, propia de la autora, sin rastrojos ni vicios frecuentados desde otras sonoridades.
Como aporte al quehacer literario actual, muestra un giro lingüístico donde su lenguaje cotidiano moldea ideas y pensamientos, renueva una expresión lírica que se sale de la poetización superficial. Es así en su poema descanso 1: “Hoy la luna se atrevió más que otras veces y bajó para que los árboles la peinaran.”
Además, en su búsqueda de una verdad expresiva, accede a su realidad y nos enseña su cosmos, lleno de inquietudes y anhelos. Como cuando dice: “En una caja de fósforos cabe un beso, cabe un pensamiento, la imagen de un adiós, un fósforo, muchos fósforos.” Nos da así una lejanía, como si el vacío fuera necesario.
Durante toda la lectura, nos asombra su cromatismo en la musicalidad interna del poema. Fluye armoniosamente, y cada palabra es una entonación que se une a la percepción de la imagen. 
Este cromatismo se siente cuando dice: “Si tuviera que escribirte un poema de amor, tendría que ser color pan, color de harina, arena y agua, color de lluvia y catarata, color de cielo sin celaje, hermoso únicamente por ser cielo.”
Es casi un desvarío verbal con adjetivos que juegan entre sí y se desmoronan. 
Como aspectos muy generales de su arts  poética podría mencionar:
1. Se despoja de ornamentos, su poesía atiende con preferencia a contenidos de imágenes sin saturación metafórica, a sentimientos e ideas sumadas con claridad y precisión.
2. Tiene un fuerte individualismo que late de una forma versolibrista, donde sus variedades son extraordinarias por su lenguaje cotidiano. Como cuando dice: “Arriba el viento recorre el río como montándolo. Arriba el calor recorre el río como besándolo. Arriba el sol recorre el río como pintándolo.
3. Encontramos una emoción estética, con un ritmo que nos adormece, relaja o golpea.Por ejemplo, lo dice así: “Como lágrima aceite, mi piel nueva, ungüento fiel que lava, limpia, mi piel primera, mi piel segunda, mi tercera piel… y se queda.”Sabe así cerrar un poema, con un final que nos deja caer al abismo. Al comunicar hay un extremo del estado poético y creo que Mariamalia nos empuja a pensar cómo escribir, en un sin número de soledades como pensaba Rilke, en acumular sus ataduras para tomar tierra en lo invisible
4. Enuncia. Desea cuando desea, ama cuando así lo decide, pronuncia inagotables emociones, objetiza y nombra.
5. Enumera.  De pronto sobresalen verbos contrapuestos, un sujeto vivo, móvil o estacionario que nos lleva hasta corrientes impensables. 
6. Nos conversa. Casi de forma coloquial, nos invita al diálogo, a descubrirnos, a descubrirlos y a descubrirla. Dice: “Una vez, en Varadero y cuando digo Varadero digo Cuba, digo la entera, la valiente, la que construye fachachas…”
7. Cuestiona. ¿Por qué el cielo no hace sombra? Reparto fresas, quiere usted una?Por qué y por qué… como todas las preguntas que caminan a la reflexión, a la búsqueda de un todo, porque ella tiene un Todo al que sigue y nos adentra a esa parte metafísica del ser.
Debate el amor como algo tan simple, como hacer pan o servir agua.
8. Describe. Porque detalla hasta el sombrero de ala ancha y el fajón de seda y la compara con una amante  que va deshaciendo sus prendas camino al amado. Detalla como si fuera un poema - historia que nos cuenta lo que pasa, dónde sucede, lo que se siente, hasta encontrarnos en su final
9. Hay una imagen que se pinta. Como buena acuarelista sabe dejar fluir con delicadeza el pincel agudo de una idea, le agrega técnica, movilidad hasta darle la transparencia necesaria del poema.
10. Comprometida. Escribe también bajo sus anhelos sociales, su desborde y celebración  de la naturaleza, donde no solo busca su contemplación sino es combativa hacia conservar el bosque y tener la voz de la bromelia o del oso perezoso. Sin duda, su vivencia en el Gavilán en medio del boscaje hace de ella un elemento más del paisaje, su respiración en medio de la savia y la palabra presente en el verde o en el blanco de la garza.
Por supuesto, nos teje una unidad temática en su libro “Piel inconforme,  con una poética rica en invenciones que nos dice que la piel es algo así como “espuma, una cómplice, o como un gato que juguetea con los restos del amor y eso le basta.” A ella le basta, creo que a los lectores no le será suficiente, porque leerla da para más, para seguir las relaciones refinadísimas en que las asociaciones entre las imágenes y las palabras adquieren un sentido inesperado, inédito.
Podría decir, que ella es una poeta de esas coleccionables, a las que pedimos el otro libro que sigue. Porque su búsqueda se vuelve nuestra.  Queremos ahondar por sus querellas, por su canto y asombro ante la fugacidad de las cosas. 
Estoy segura, que nos dará más, a su ritmo como tejido de vida, a su fidelidad consigo misma y la palabra. 
A ella le urge un abrazo como dice uno de sus poemas, a nosotros nos urge más de su poesía. Sin duda, esta forma de ver el mundo, este libro con su esencia, no solo aporta a la literatura costarricense sino a la literatura universal y contemporánea.
No creo que ella se asiente en una cronología generacional muy teórica para darle una clasificación muy delimitada, porque ella es muy ella, muy de sí misma, muy actual,  va al paso pero con su paso, desafiando sí, a la gravedad de nuestro mundo literario, va como acróbata  dispuesta a dar su función, sin importar los riesgos, con potencia expresiva y como poeta verdaderamente humana. 


Luissiana Naranjo Abarca


1 comentario:

Mariamalia Sotela Borrasé dijo...

Gracias, Luissiana, me sentí plenamente identificada con tus palabras. Tenés capacidad de ver a través de los tuétanos, amiga. Gracias, de poeta a poeta.